La Obra de Mancini en Víctor Victoria:
un Reto bien superado
Por: Noris Miranda norismiranda@yahoo.com www.norismiranda.com
Luego de 28 noches de función en el Teatro en Círculo, los músicos de Víctor Victoria celebran un importante reto superado: las partituras originales de la magistral obra de Henry Mancini estuvieron en sus atriles y estarán en sus mentes por buen rato.
Henry Mancini es una figura indiscutible del Séptimo arte, seguramente muchos fuimos atrapados por el tema de la Pantera Rosa. Con este referente podemos tener una idea de la creatividad, la complejidad y el reto que enfrentan los músicos al interpretar a Mancini, por otro lado, lo divertido y delicioso que es para los espectadores escucharlo.
A 15 años de su muerte, Henri Mancini fue recordado en Panamá con el montaje del Musical de 1982 Víctor Victoria, con guión de Blake Edwards. Esta obra también celebró los 30 años del Teatro en Círculo, con un bien seleccionado elenco a cargo de Edwin Cedeño y la dirección musical de Nando López.

Al grano…
En un musical la música es la base para el desarrollo de la historia, los actores y actrices catalizan sus emociones, los bailarines tienen una guía firme para sus movimientos, los espectadores son envueltos y llevados en un recorrido musical de principio a fin, dos horas se convierten en un corto pero intenso momento para todos gracias a una obra musical como la de Mancini. Es tarea de los músicos y de su director revivir cada nota, cada matiz, cada intención que fue escrita para integrarse en un complejo engranaje de luces, movimientos, voces, cambios escenográficos, entradas y salidas.
Nando López aceptó la dirección musical de Víctor Victoria conciente del alto nivel que exigían estas partituras. A partir de allí, la búsqueda de los músicos se basó en el profesionalismo, la disciplina y la actitud, sobre todo la actitud que, según Nando, ”fue la clave para superar exitosamente este reto”.
El trompetista Julián Gil, el trombonista Francisco Delvecchio, el saxofonista Carlos Ubarte, el baterista Marcus Gilkes, el pianista Ibrahim Oscar Merel, el saxofonista Ibrahim Merel, el bajista Juan Cedeño, el trompetista Juan Carlos “Wichy” López, dirigidos por Hernando López, se integraron con las voces de Victoria Greco, Randy Domínguez, Aaron Zebede, Roseta Bordanea y Any Tovar. Músicos y actores lograron transmitir la esencia de este clásico de Broadway.
Hubo quienes creyeron que estaban escuchando una grabación -un grato cumplido para los músicos-. Y es que a los músicos no se les ve, en el Teatro en Círculo no existe una fosa, más bien es un ático a donde suben los músicos con todas las dificultades que conlleva cargar y armar sus instrumentos en penumbras y con muy poco espacio, algunos veteranos en obras teatrales cuentan que antes tenían que subir por una escalera vertical de tramoyistas con baterías, teclados, atriles, etc. Imagino que además de músicos se les pedían habilidades acrobáticas, pero lo bueno es que -al parecer- las cosas van mejorando en cuanto a las condiciones físicas para el trabajo musical.
Conociendo el valor del trabajo profesional de los músicos de Panamá, vale conocer un poco más su mundo, cómo viven, su organización, su preparación, su oferta...
Nuestro país se desarrolla rápidamente en muchas áreas, una de ellas es la industria del entretenimiento que demanda música en vivo, las condiciones de trabajo para estos profesionales, como en muchos otros campos, se alejan de ser óptimas. Ya el mito de “Ligia Elena y su humilde trompetista” quedó en eso, en un mito. Los músicos panameños profesionales de hoy son competitivos, se preparan académicamente y demuestran su profesionalismo, como fue el caso del team musical de Víctor Victoria, el cual, según su director Nando López: “…se mantendrá unido para otras importantes producciones musicales.”
La autora es Catedrática universitaria, Productora Multimedios y Periodista Digital.
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